Creo que en algún punto esto se confundió... en algún momento olvidaste lo que fue el amor y comenzaron los reproches..
Te di todo y más de mi, y ahora dices que debo, te llevaste mi corazón y mi ilusión y aún así quieres más..
Creo que en algún punto esto se confundió... en algún momento olvidaste lo que fue el amor y comenzaron los reproches..
Te di todo y más de mi, y ahora dices que debo, te llevaste mi corazón y mi ilusión y aún así quieres más..
Anoche besaste mi espalda, mordiste mi cuello, agarraste mi cuerpo y no lo alejabas de ti...
Me hiciste el amor de la forma más dulce y hermosa que jamás hubiera imaginado, pero también con la lujuria que nos caracteriza, nuestras manos no eran sólo dos... nos acariciábamos con nuestros cuerpos...
Tu respiración entrecortada y entre gemido y gemido mi nombre en tu boca... "Mel, ¡cuanto tiempo llevo deseando esto!" Y eso, eriza cada poro de mi piel, que está ardiendo por la pasión...
Los susurros se vuelven gemidos, los gemidos, gritos... y así... hasta que se transforman en una lágrima agridulce ya que despierto en mi cama, sola, sabiendo que tu recuerdo aún sigue en mis sueños arañando mi alma...
Llegué a amarte hasta desangrarme de tinta, todo aquello que algún día soñamos se fue directamente a algún rincón oscuro y escondido, los besos y las caricias están encerrados en un baúl con llave....
Las incontables veces que hicimos el amor, ahora se esconden de mi, ocultando las imágenes que tanto me gustaban, mi mente me juega la mala pasada (de vez en cuando) de darme breves recuerdos de cuando éramos uno sólo y estábamos conectados tan íntimamente....
A veces te escucho en la enorme casa vacía, te busco y no te hayo... sólo es mi corazón que tortura....
Fue lo mejor, aún te amo y sé que tú a mi también, hemos llorado, reído, gritado, besado, mordido, y un largo etcétera que siempre recordaremos con amor....
Muerdes mis ganas como si fuera a irme y no te das cuenta de que añoro el roce de tus dientes en mi piel, tu lengua en mi cuello, tus manos en mis costados... y todo esto sin haberte conocido..
Algunas palabras nos encadenan a alguien o a algo, seguro que tú las has utilizado, palabrejas como "nunca","siempre",... pueden ser positivas o no, depende de como encadenen...
Quizás alguna de esas palabras, en algún pequeño momento de nuestras vidas, nos encadenaron y entrelazamos nuestras manos por ellas...
Siempre y cuando, te acerques a mi oído y susurres mi nombre (como sólo tú sabes hacerlo), mi corazón seguirá latiendo...
Probablemente, algún día, todo dé un giro inesperado, quizás alguna señal inexplicable nos vuelva a unir en el camino...
Muchas veces pienso en ti como en un pasado muy lejano, incluso como un eco o un susurro que no sabes si en realidad ocurrió.. sensaciones extrañas, ya no estás a mi lado o quizá, nunca lo estuviste.
Puede ser que haya una laguna oscura en mi memoria, o simplemente, no existió ese tiempo que vagamente recuerdo como levemente feliz y con momentos tristes.. no lo sé, quizá lo esté inventando.
Momentos de incertidumbre, ¿pueden haber recuerdos de ir a la playa por la noche? ¿de mirar las estrellas y besarnos? ¡Dios! Como desearía que mis recuerdos no fueran tan difusos, pero esta amnesia me impide ver las cosas claras.. eres la única persona a la que no puedo recodar, pero existe una bruma espesa de recuerdos..
Siempre pensé que la distancia hace el olvido, pero en nuestro caso cambia. Si, las cosas son diferentes, ya no siento el calor de tu piel todas las noches, pero sueño que estás conmigo y te siento..
Ayer te vi, pero tú no me viste. Te observé desde la distancia, con una mano en mi corazón y lágrimas en el alma. Pero ya ves, pude apartar la mirada, fue difícil, lo sé, pero necesario. Necesitaba verte para decir adiós y pude hacerlo, es cierto que luego de verte me derrumbé ante su mirada, pero fui capaz de sonreir.
Le amé por encima de todo esto, al fin y al cabo, él ha hecho más que tú y entiendeme, no es un desprecio. Estoy segura de que me podrías haber dado todo lo que yo necesito y quiero, pero no fuiste capaz de arriesgarte y yo tampoco.
Nos sonreimos muchísimas veces y nuestras miradas complices ocultas entre vapores, nuestros juegos de "pilla pilla" ( sólo nosotros lo entendemos), esa primera vez... Todo es pasado y nunca lo olvidaré y mirando al cielo te recordaré o escuchándolo... Por fin te vi sin miedo y me despedí, gracias y mil gracias, ya no escribiré más de ti.
Siempre soy consciente, cuando nuestras miradas se cruzan, que hacemos el amor en suspiros, sin tocarnos y siento como tus fuertes manos pasean por todo mi cuerpo abrasando cada centímetro de piel que acaricias, tanto como deseo. Siento tus labios firmes y juguetones sobre los míos, saboreándolos, acariciando mi lengua y enlazándola con la tuya, haciéndome pensar que sólo somos un ser único...
Entonces, aparto la mirada y el vacio aparece frente mi...
Una vez me dijiste que me querías, me entregué a ti y me olvidaste. Luego, volviste y me dijiste que no te importaba compartirme si aún así podías tenerme, no quise hacerte daño y me alejé de tus labios y tú no hacías más que volver y decirme que nosotros estabamos predestinados a estar juntos, me alejé.... Y volviste. Diferente, con tu nueva chica y seguías tratándome como siempre, diciendo que, aunque estabas con ella, aún me amabas a mi y que seguías pensando lo mismo...
Pero por fin comprendiste (y aunque me duela) lo que es alejarse de alguien y lo duro que fue para mi, ya sabes lo que es amar y dejar marchar...
Hace tiempo que digo que te olvido, que me digo a mi misma: "jamás le volverás a ver", que intento no mencionarte (tengo prohibido decir tu nombre) y que no intento recordar tus suaves manos en mi piel.... ¡Qué absurdo!
Escribo mis pensamientos en un papel, deseando que algún día me puedas leer, sabiendo que (probablemente), cuando lo hagas, esos pensamientos ya no seguirán conmigo, que los vomito para no pensarlos ni una sóla vez más...
Lo que quiero decir es que esto es un adiós, una carta que jamás leerás, que nunca tendrá (ni espero) respuesta y que si algún día llegara a ti ya será tarde para ambos. Lo único que espero es que ahora me recuerdes con una sonrisa en esos labios que tanto me gustaba morder y besar...
Sentí su mirada de fuego sobre mi y noté como esas chispas tan poderosas entre nosotros, mi cuerpo comenzó a estremecerse. Quería sentir sus fuertes manos acariciando cada centímetro de mi piel y rozándonos con nuestros labios.
Aquel pensamiento... sentir su lengua era mi delirio, mi droga, mi fuente de deseos