Una vez me dijiste que me querías, me entregué a ti y me olvidaste. Luego, volviste y me dijiste que no te importaba compartirme si aún así podías tenerme, no quise hacerte daño y me alejé de tus labios y tú no hacías más que volver y decirme que nosotros estabamos predestinados a estar juntos, me alejé.... Y volviste. Diferente, con tu nueva chica y seguías tratándome como siempre, diciendo que, aunque estabas con ella, aún me amabas a mi y que seguías pensando lo mismo...
Pero por fin comprendiste (y aunque me duela) lo que es alejarse de alguien y lo duro que fue para mi, ya sabes lo que es amar y dejar marchar...
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