jueves, 30 de enero de 2014

Al fin...

Ayer te vi, pero tú no me viste. Te observé desde la distancia, con una mano en mi corazón y lágrimas en el alma. Pero ya ves, pude apartar la mirada, fue difícil, lo sé, pero necesario. Necesitaba verte para decir adiós y pude hacerlo, es cierto que luego de verte me derrumbé ante su mirada, pero fui capaz de sonreir.
Le amé por encima de todo esto, al fin y al cabo, él ha hecho más que tú y entiendeme, no es un desprecio. Estoy segura de que me podrías haber dado todo lo que yo necesito y quiero, pero no fuiste capaz de arriesgarte y yo tampoco.
Nos sonreimos muchísimas veces y nuestras miradas complices ocultas entre vapores, nuestros juegos de "pilla pilla" ( sólo nosotros lo entendemos), esa primera vez... Todo es pasado y nunca lo olvidaré y mirando al cielo te recordaré o escuchándolo... Por fin te vi sin miedo y me despedí, gracias y mil gracias, ya no escribiré más de ti.

lunes, 20 de enero de 2014

YO..

Hola! hoy te escribo a ti.

Por fin te has dado cuenta de que no hay nadie como tú, que nadie tiene tu risa ni tu humor, que nadie besa o abraza como tú, que siempre estás ahí para quien siempre está para ti. Eres capaz de enfrentarte a lo que crees injusto y defenderlo, eres capaz de escuchar, no juzgar e intentar comprender lo que te dicen.

Es verdad que hay veces que crees que nadie te soporta, que te enfadas por nada, que te metes en tu mundo y no dejas que nadie te saque de él, en ese momento eres insoportable, pero ¿Sabes qué? hay gente que te adora aún siendo así, gente que te quiere sólo por ser tú, por ser como eres, incluso siendo difícil... o débil.. que es lo que muchas veces crees, pero no es así, no lo eres...

ERES MAGNIFIC@!!

Beso..

Me miraste, te acercaste, empezaste a enjugar mi lágrima con tu suave mano.. y me estremecí, mi piel se erizó..
Y cuando me besaste.. tus besos se convirtieron en eternas caricias...

miércoles, 15 de enero de 2014

Deseo...

Siempre soy consciente, cuando nuestras miradas se cruzan, que hacemos el amor en suspiros, sin tocarnos y siento como tus fuertes manos pasean por todo mi cuerpo abrasando cada centímetro de piel que acaricias, tanto como deseo. Siento tus labios firmes y juguetones sobre los míos, saboreándolos, acariciando mi lengua y enlazándola con la tuya, haciéndome pensar que sólo somos un ser único...

Entonces, aparto la mirada y el vacio aparece frente mi...

Fin..

Una vez me dijiste que me querías, me entregué a ti y me olvidaste. Luego, volviste y me dijiste que no te importaba compartirme si aún así podías tenerme, no quise hacerte daño y me alejé de tus labios y tú no hacías más que volver y decirme que nosotros estabamos predestinados a estar juntos, me alejé.... Y volviste. Diferente, con tu nueva chica y seguías tratándome como siempre, diciendo que, aunque estabas con ella, aún me amabas a mi y que seguías pensando lo mismo...

Pero por fin comprendiste (y aunque me duela) lo que es alejarse de alguien y lo duro que fue para mi, ya sabes lo que es amar y dejar marchar...

Despedida..

Hace tiempo que digo que te olvido, que me digo a mi misma: "jamás le volverás a ver", que intento no mencionarte (tengo prohibido decir tu nombre) y que no intento recordar tus suaves manos en mi piel.... ¡Qué absurdo!

Escribo mis pensamientos en un papel, deseando que algún día me puedas leer, sabiendo que (probablemente), cuando lo hagas, esos pensamientos ya no seguirán conmigo, que los vomito para no pensarlos ni una sóla vez más...

Lo que quiero decir es que esto es un adiós, una carta que jamás leerás, que nunca tendrá (ni espero) respuesta y que si algún día llegara a ti ya será tarde para ambos. Lo único que espero es que ahora me recuerdes con una sonrisa en esos labios que tanto me gustaba morder y besar...

martes, 14 de enero de 2014

Sin duda...

Sentí su mirada de fuego sobre mi y noté como esas chispas tan poderosas entre nosotros, mi cuerpo comenzó a estremecerse. Quería sentir sus fuertes manos acariciando cada centímetro de mi piel y rozándonos con nuestros labios.

Aquel pensamiento... sentir su lengua era mi delirio, mi droga, mi fuente de deseos